Cambiando el Concepto de Móvil

Leo un análisis de Gartner sobre dispositivos móviles, titulado The Changing Definition of ‘Mobile DeviceWill Challenge Policies en el que se nos muestran como el avance tecnológico supera una vez más cualquier intento de regulación, ya sea para establecer las normativas internas de las compañías o para establecer regulaciones a nivel estatal. En este caso, el análisis se focaliza en como la distinción entre teléfono móvil y ordenador portátil  ha desaparecido, están apareciendo dispositivos nuevos que no son exactamente ni un ordenador portátil ni un teléfono móvil, y este hecho afectan a las regulaciones que se basan en la distinción entre estos dos tipos de dispositivos. El ejemplo que nos propone el análisis es la legislación del Reino Unido que permite que una empresa proporcione a un trabajador un teléfono móvil para su uso tanto profesional como personal sin ninguna repercusión fiscal, pero cuando lo que la empresa proporciona al trabajador es un ordenador portátil para uso personal, este se debe declarar como un ingreso en especies sujeto a cargas fiscales… La pregunta que surge inmediatamente es ¿Cómo deberíamos de declarar una iPad o un Netbook proporcionados por la empresa?  ¿como un móvil o cómo un portátil? Incluso dándole una vuelta de tuerca más al tema, ¿cómo deberíamos declarar un iPhone o una Blackberry que utilizamos un 80%  del tiempo para acceder al email, a Internet o a ficheros personales y solo un 20% del tiempo para hablar por teléfono?

Es evidente que establecer fronteras claras o taxonomías entre dispositivos en base a sus características físicas en un entorno tecnológico como el actual no tiene ningún sentido y además resulte cada vez más complicado. Esta frontera se diluirá aún más en el futuro según Gartner debido a que:

  • Los móviles y los ordenadores se hacen indistinguibles en cuanto a características de computación. Los móviles más rápidos tienen procesadores equivalentes a los de los portátiles lentos.
  • Están apareciendo nuevos dispositivos que eliminan esta distinción (Netbooks, tablets, iPads, y dispositivos internet móviles) y aparecerán más. Estos dispositivos pueden variar su uso a lo largo del día, mediante la conexión a un monitor y un teclado pueden actuar como un PC, o ejecutar un SO de “teléfono” cuando se encuentre en modalidad portátil y un SO de “PC” cuando se encuentre conectado a la pantalla y el teclado.
  • El hecho de que un dispositivo disponga de una SIM, no lo define como móvil, ya que también la incorporan muchos ordenadores portátiles. Además, la proliferación de la VoIP significará que la comunicación de voz no será una característica única que defina a los teléfonos móviles.

Personalmente considero que el factor determinante que hace lo hace cambiar todo es el software, este es el que permite que un PC nos sirva para comunicarnos por voz (y vídeo) a través de Skype o que un dispositivo móvil se pueda utilizar para acceder al correo o ejecutar aplicaciones antes reservadas para ordenadores.

Ante esta situación, la propuesta de Gartner es la de dejar de intentar regular o establecer normativas en base a las características físicas del dispositivo, e intentar hacerlo en base al uso que los usuarios hacen de dicho dispositivo. Mi propia recomendación sería de la minimizar al máximo cualquier intento de regulación y dejar que el usuario siga siendo el Rey…

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